En el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se reconoce el derecho de toda persona a la educación (CPEUM, Art. 3).
Más concretamente, en el artículo segundo del mismo documento se especifica que “Para abatir las carencias y rezagos que afectan a los pueblos y comunidades indígenas, [las] autoridades, tienen la obligación de […] II. Garantizar e incrementar los niveles de escolaridad, favoreciendo la educación bilingüe e intercultural, la alfabetización, la conclusión de la educación básica, la capacitación productiva y la educación media superior y superior” (CPEUM, Art. 2).
¿Cuántas niñas, niños y adolescentes indígenas en México no asisten a la escuela?
Pese al reconocimiento de este derecho de toda la población, así como la explicitación de las obligaciones del Estado mexicano para garantizarlo en las comunidades y pueblos indígenas, de acuerdo a datos de la Encuesta Intercensal 2025 publicados por INEGI, 368.8 mil personas indígenas de 3 a 17 años (50.2% mujeres y 49.8% hombres) no asistían a la escuela en México durante 2025. Esto significaba que una de cada cuatro niñas, niños y adolescentes indígenas en el país (24%) no tenía acceso a la educación el mismo año.
La población infantil y adolescente indígena que no asistía a la escuela en el país durante el mismo año se elevaba a una de cada tres niñas y niños de 3 a 5 años (25.7%) y más de la mitad de las y los adolescentes de 15 a 17 años (56.5%).
A esto se agrega que el porcentaje de la población infantil y adolescente indígena que no asistía a la escuela en el país durante 2025 era 12.1 puntos porcentuales mayor al de la población total de 3 a 17 años en la misma condición.
Dicha diferencia iba aumentando con la edad: entre los 3 y 5 años, la proporción de niñas y niños indígenas que no asistían a la escuela era inclusive inferior a la de la población total (1.4 puntos inferior); sin embargo, para el rango de edad de 6 a 11 años esta brecha había aumentado a 3.4 puntos por encima del porcentaje de la población infantil total que no asistía a la escuela.
De tal manera que al observar la población de 12 a 14 años se encontraba que el porcentaje de la población indígena que no asistía a la escuela ya era 17.7 puntos porcentuales mayor al de la población total.
Y finalmente, entre las y los adolescentes de 15 a 17 años se observaba la mayor brecha en la asistencia escolar de la población indígena con respecto a la población total: 33.1 puntos porcentuales separaban a ambos porcentajes, siendo notablemente superior la proporción de de personas adolescentes indígenas que no tenían acceso a educación.
Un dato singular era que en la población infantil y adolescente indígena de México, la proporción de las mujeres que presentaban inasistencia escolar era igual a la de los hombres durante 2024 (24% en ambos casos), siendo que este porcentaje era inferior para las mujeres entre la población total del mismo rango de edad.
Más concretamente, en el rango de edad de los 12 a 14 años, el porcentaje de mujeres indígenas que no asistían a la escuela en México era 0.9 puntos porcentuales mayor al de los hombres indígenas durante el mismo año (25.1% y 24.2%, respectivamente).
¿Dónde hay más casos de niñas, niños y adolescentes indígenas que no asisten a la escuela?
Las entidades que presentaban un mayor porcentaje de personas indígenas de entre 3 y 17 años que no asistían a la escuela en 2025 eran Colima, Chihuahua y Tamaulipas. En Colima, dos de cada cinco niñas, niños y adolescentes indígenas (45.3%) no asistían a la escuela durante el mismo año.
Por otra parte, las entidades con mayor cantidad de personas de 3 a 17 años que no asistían a la escuela eran Chiapas, Oaxaca y Guerrero; entidades en las que se concentraban dos de cada tres niñas, niños y adolescentes que no asistían a la escuela en el país durante el mismo año.
Entre los 3 y 5 años, el estado en el que se reportaron más niñas y niños indígenas que no asistían a la escuela fue Aguascalientes, donde cuatro quintas partes de las niños y niños indígenas en edad de cursar educación preescolar no asistían a la escuela (81.3%). La entidad en la que más niñas y niños indígenas de 6 a 11 años no asistían a la escuela era Zacatecas, donde se reportó que una de cada cuatro niñas y niños indígenas en edad de cursar educación primaria vivían en esta condición (28.5%).
Con la mitad de las y los adolescentes indígenas de entre 12 y 14 años que no asistían a la escuela (50%), Aguascalientes fue la primera entidad en reportar una mayor proporción de adolescentes indígenas en edad de cursar educación secundaria viviendo en esta condición.
Además, Chihuahua fue el estado que presentó un mayor porcentaje de adolescentes indígenas de entre 15 y 17 años que no asistían a la escuela; en total, tres cuartas partes de las y los adolescentes indígenas en edad de cursar educación media superior se encontraban en esta situación (76.4%).
¿Qué cambios se observan en las niñas, niños y adolescentes indígenas que no asisten a la escuela?
Los tres principales cambios que se observaron entre 2010 y 2025 en la población de niñas, niños y adolescentes indígenas que no asistían a la escuela en el país fueron (a) que el porcentaje de personas indígenas de 3 a 17 años que no asistían a la escuela disminuyó, (b) que la brecha entre la población indígena y la población total en términos de inasistencia escolar se amplió y (c) que la brecha de inasistencia escolar entre mujeres y hombres indígenas se redujo.
A continuación presentamos alguna información sobre estos cambios observados:
- Reducción de la inasistencia escolar en la población indígena de 3 a 17 años: La población indígena de 3 a 17 años que no asistía a la escuela en México disminuyó en su porcentaje por 0.7 puntos entre 2010 y 2025 (de 24.7% a 24%). Este cambio se debió sobre todo a que el porcentaje de la población indígena de entre 3 y 5 años que no asistía a la escuela se redujo a la mitad en el mismo periodo (de 50% a 25.7%). Sin embargo, entre la población de 12 a 14 años, el porcentaje de las y los adolescentes indígenas que no asistían a la escuela a nivel nacional aumentó por casi 10 puntos de 2010 a 2025 (de 14.8% a 24.6%). En adición, el porcentaje de la población indígena de entre 15 y 17 años que no asistía a la escuela aumentó por casi 9 puntos en el país durante el mismo periodo (de 47.7% a 56.5%).
- Ampliación de la brecha de inasistencia escolar entre la población indígena y el total de la población: En 2010 el porcentaje de la población indígena de entre 3 y 17 años que no asistía a la escuela en el país ya era mayor al de la población total por 6.3 puntos; sin embargo, esta misma brecha incrementó a 12.1 puntos porcentuales en 2025, lo que significó un aumento de 5.8 puntos en 10 años. Entre 2000 y 2025, la brecha en el porcentaje de la inasistencia escolar entre la población indígena y la población total incrementó en el país por 9 puntos porcentuales en el rango de edad de 12 a 14 años, mientras esta misma aumentó por 17.1 puntos en el rango de edad de 15 a 17 años.
- Reducción de la brecha de inasistencia escolar entre las mujeres y los hombres indígenas de 3 a 17 años: En 15 años, la brecha entre el porcentaje de las mujeres y el de los hombres indígenas de 3 a 17 años que no asistían a la escuela a nivel nacional se redujo en 1.6 puntos (de 1.6 puntos de diferencia en 2010 a 0 puntos en 2025). En 2025, las mujeres indígenas de 12 a 14 años todavía presentaban inasistencia escolar en mayor proporción que los hombres indígenas de la misma edad a nivel nacional, sin embargo, la brecha se había reducido de 8.2 puntos de diferencia en 2000 a 0.9 en 2025. En adición a esto, el porcentaje de mujeres indígenas de 15 a 17 años que no asistían a la escuela pasó de ser 12.2 puntos mayor al de los hombres indígenas de la misma edad a 0.6 puntos mayor entre 2000 y 2025.
¿Qué se puede hacer para ayudar a disminuir la inasistencia escolar de niñas, niños y adolescentes indígenas en México?
Para aumentar la asistencia escolar de la población infantil y adolescente indígena en el país es necesario que el Estado mexicano tome medidas multifactoriales tan diversas como facilitar educación básica y media superior en lenguas indígenas, capacitar al personal docente para atender poblaciones con discapacidad, proveer becas para el estudio y echar a andar programas para la reintegración en el sistema escolar de niñas, niños y adolescentes que hayan abandonado sus estudios. A continuación presentamos algunas de las recomendaciones más puntuales que hemos generado en nuestros estudios:
- Al analizar el acceso al derecho a la educación, se observó que existe un mayor nivel de rezago educativo en primera infancia y en población indígena. Esta situación puede revertirse implementando distintas medidas: dotar a la experiencia escolar de sentido para la vida comunitaria y analizar si la asistencia implica gastos que se deban mitigar; generar atención hacia la importancia de asistir a la educación preescolar entre los padres y madres de menores de 5 años, así como de las necesidades que ésta atiende en la fundamental primera infancia; ofrecer mayor cantidad de becas educativas que prioricen la atención de población indígena; garantizar la disponibilidad de escuelas bilingües en todos los niveles educativos y vigilar que realmente se reciban las clases con pertinencia cultural y en lengua materna; sobre todo, durante los primeros años educativos como un mecanismo para garantizar y proteger derechos lingüísticos y de identidad cultural.
- También se identificó que existe una alta tasa de deserción escolar en población que debería asistir a nivel medio superior. Para inhibir que esta situación empeore, son necesarios mecanismos que cubran el costo de oportunidad de iniciar en la vida laboral, difundir información sobre el embarazo adolescente, e incentivar durante los años de educación secundaria los probables beneficios de continuar en la trayectoria educativa.
- En torno a la disponibilidad educativa es prioritario revisar la suficiencia y calidad de la oferta educativa. Especialmente, es necesario prestar más atención en la oferta que se ofrece en los contextos más vulnerables, como las escuelas comunitarias y/o indígenas, así como las medidas que se establezcan para que niñas, niños y adolescentes desplazados y en contextos de movilidad puedan continuar con el ejercicio de su derecho a la educación. En paralelo, es indispensable considerar servicios educativos que sean flexibles para niñas, niños y adolescentes que deseen trabajar y estudiar, en forma simultánea.
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¡Gracias!
Fuentes: INEGI, Encuesta Intercensal 2025, Censo 2020, Encuesta Intercensal 2015, Censo 2010, Conteo 2005, Censo 2000.
